ASI SOY YO

LA VIDA ES UNA RIMA ASONANTE

Todos vivimos con el convencimiento de que vendrá algo mejor. Cuando transcurre nuestra vida y nos damos cuenta de que esta pasa inexorable y seguimos caminando sin rumbo fijo, sin esperanzas de conseguir nuestras metas, hallando vacío donde hace años imaginábamos que habría triunfos y gratificantes premios, nos invade el sentimiento de fracaso. Es entonces cuando nos aferramos a esa frase lapidaria y esperanzadora: “Vendrán tiempos mejores.” Pero en la mayoría de los casos, nada hacemos por cambiar lo que no nos gusta, en la creencia de que los cambios vendrán solos.

Idealizamos la vida queriendo convertirla en un hermoso poema, sin darnos cuenta de que ésta se asemeja más a una rima asonante que a un conjunto de versos milimétricamente medidos. Pero el ser humano no es o perfecto sino mortalmente imperfecto. Y es esa, precisamente, nuestra maravillosa esencia. Somos vulnerables, fungibles, agotables. Y, paradójicamente, solo perduramos en el presente, ese que nos empeñamos en estropear por ir en pos de una vida de cuento de hadas. Pues el futuro no existe y el pasado se fue. Y es por tanto ese PRESENTE, lo único que con certeza tenemos. DISFRUTEMOS DE ÉL, tomando conciencia de que somos RIMAS ASONANTES. Si ese presente no nos gusta, no vivamos del sueño de esa vida mejor que vendrá sin mover un dedo. Eso sólo sucede en las películas hollywoodienses. El presente sólo lo podemos modificar quienes lo vivimos.

Anoche no podía dormir. Recordaba los tres tuits de un amigo que esa misma mañana había leído por azar. Me vinieron a la mente cientos de recuerdos, comenzó a arderme la cabeza y me puse a escribir. La inspiración creativa, comentó una vez un amigo literario que ya perdí, nace más de la desesperanza que de la alegría. Tal vez, añadí yo entonces, porque los seres humanos nos recreamos en nuestras desgracias y no en los buenos momentos vividos. Sucede igual con los regalos que recibimos de los demás, con las horas invertidas por los amigos en nuestro bienestar y sin ánimo de devolución, con las palabras amables de un extraño, con los favores continuos del que tiene un corazón generoso… Todo se olvida frente a un solo error. Tenemos memoria de pez para lo bueno y de elefante para lo malo.

Esos tuits me llenaron de desasosiego e “invitaron” a que más recuerdos desagradables se instalaran en mi cabeza. Estuve dos horas tecleando y creando lo que se convirtieron en las dos entradas que publiqué ayer en el blog. Y hoy he despertado de nuevo llena, como si el pozo de ideas que es mi cabeza, no tuviera fondo. La lluvia mágica de otoño lo llena continuamente, como lo hacen los rayos de sol primaverales, de un modo bien distinto.

Sin embargo, hoy me he levantado con una templanza de la que ayer carecía. Hoy me creo mis propias palabras: LA VIDA ES UNA RIMA ASONANTE. Y las pronuncio con más convicción que nunca, porque hoy he recordado las palabras de otro amigo que no es literario sino real y que espero siga estando conmigo durante el resto de mi vida. “Me juego la vida a diario y  estoy en mi derecho de ser feliz aunque sea un día al mes. Me lo merezco y voy a hacer lo que sea para conseguir que eso suceda.” Esa es la “política” que yo quiero adoptar  para mí. En ese sentido y poco a poco, pues todos los comienzos son difíciles y todas las decisiones trascendentes entrañan un alto porcentaje de riesgo a equivocarse, hace tiempo decidí dar un giro de ciento ochenta grados a mi vida. En el camino diariamente hallo piedras de distintos tamaños que debo retirar. Pero con la fuerza que da el ser consciente de que la vida es rima asonante, cada día me cuesta menos retirarlas, a pesar de que algunas piedras no son piedras, sino rocas.

Reconozco que esta metamorfosis que comencé por mi cuenta, se ha visto varias veces comprometida por distintos avatares. Algunos me hacen retroceder unos cuantos metros de mi objetivo pero cuando esto sucede, me paro, inhalo y exhalo, tiro en ocasiones de teléfono, whatssapp, DM y enseguida vuelvo a recomponerme y sigo caminando. Cierto es que cuento con la mejor ayuda que es tener buenos amigos, pero más cierto es aún que me “dejo ayudar”. Trabajo doy pues como buena escorpiona soy de armas tomar, pero algún ascendente o descendente pesimista se coló en mi cuerpo con aguijón y carácter, que tiendo a entrar en estados de melancolía y abatimiento  cuando me siento herida.

Si algo he aprendido de todas las lágrimas derramadas es que no es bueno vivir una vida no deseada pues, cuanto más se vive ésta, más se agota la que realmente debemos vivir. Tampoco lo es vivir la de otros, por mucho que éstos se empeñen en hacernos creer que es nuestra vida también. No lo es el empeñarnos en hacer consonante lo que nació para no serlo. Pues más imperfectos somos (lo sé por experiencia), cuanto más nos quedamos estáticos por cobardía y comodidad. LA VIDA ES RIESGO, ese maravilloso equilibrio existente entre acierto y error. Si somos conscientes de que la nuestra es un error, busquemos. Será el  hallado  un presente imperfecto, pero es que nosotros mismos lo somos. Pero será nuestro presente. VIVAMOS ESA IMPERFECCIÓN. Maravillosa, mágica, plena, azarosa, impredecible pero sobre todo, NUESTRA.

paisajes-naturales

Anuncios

2 thoughts on “LA VIDA ES UNA RIMA ASONANTE”

  1. Denoto ansiedad en tu relato, un querer y no poder, un escapar de unas vivencias que parecen pesarte como una losa, y en un querer reafirmarte que lo único que existe es el presente y que no hay que ir mas allá ni mirar atrás.

    1. Nos pasamos la vida mirando hacia atrás o hacia adelante. Y no vivimos. Yo quiero vivir. Y estoy dando pasos para ello.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s