RELATO CORTO

ELLAS

—No sé lo que es amar, pero tú no tienes ningún derecho a decir que no tengo ni puta idea de lo que es sentir ni de sentimientos. No tienes la exclusividad en lo que es haber sido herido ni en ver formas en las nubes, ni en llorar, ni en saborear la boca de la mujer que te hizo mejor persona, como si fuera la primera vez en tu vida que besas, aunque después fuera quién te la jodió. Y porque te jodió ella, no tienes derecho a dañarme.

—Te trato mal porque si te tratara bien, te enamorarías de mí.

—Claro, claro, claro… Y por eso me echas los perros ahora y me dices que te haga un hueco en el sofá a los cinco minutos, o viceversa.

—Quiero un hueco en tu sofá…

—¿Para contarme que anoche te acostaste con una, para eso quieres un hueco?

—Para ver una película juntos. Elige.

—¡Vete a la mierda!

—Elige.

—Los tramposos, con Tony Leblanc y Antonio Ozores.

—No me jodas, nena.

—Era broma, mamón.

—Segunda y última oportunidad, o me piro y no me vuelves a ver el pelo.

—No caerá esa breva… y no caerá porque me adoras.

—Me estás cabreando…

—Balada triste de trompeta.

—Buena elección. Me quedo.

—¿Veíais películas juntos?

—¿Con ella?

—No, con mi abuela, ¡Con ella, idiota! ¿Con quién va a ser?

—Si confieso mis pecados, ¿me dejarás ver la película en paz?

—Sí.

—¿Y agarrarte de la cintura?

—…

—Lo tomaré como un sí. ¿Y besarte?

—¿De verdad se te cerró el corazón?

—Ana, no tengo corazón.

—¡Y qué haces agarrándome de la cintura? ¿Y qué haces aquí, queriéndome besar?

—No sé, pasaba por aquí y me dije… una de cine. ¿Tienes miedo a un beso, a un afectuoso beso?

—No será afectuoso y lo sabes.

—No querrás que lo sea y lo sabes…

Y hasta aquí, querido lector, el posible comienzo de una historia que podría estar avocada al fracaso, o no… Todo dependerá de vosotros… Os hago un resumen y decidís.

Dos personas compartiendo un sofá, sonriendo, bromeando, pero alejadas mil kilómetros por el pasado, la más efectiva de las armas, pues siempre tiene balas, flechas, piedras, afilada hoja…

Supongo, como narradora de este relato, que deseáis que ella acepte el beso, que él le coja por la cintura y que consiga que Ana olvide su pasado y que anheláis que, con los labios de ella, las heridas de él —lo llamaremos Carlos— cicatricen.

Esos finales felices de los cuentos infantiles, están bien para los niños, claro está, pero nadie vino a contarnos si, después de que la Cenicienta, la Bella Durmiente o Blancanieves se casaran con sus príncipes azules, acabaron tirándose los platos a la cabeza o se amaron para siempre… Como adultos, la mayoría de nosotros por desgracia, sabemos cómo acabará el cuento… Sin embargo en este caso, narraré el final como estoy segura que deseáis que lo haga:

La película ha terminado y Ana tiene apoyada la cabeza sobre el hombro de Carlos. Él la mira de reojo, ella está medio adormilada. De pronto, nuestro protagonista se separa suavemente de la mujer y comenta:

—¿Ana?

—Dime.

—¿Recuerdas que te dije que no eras mi tipo, que me gusta follar con otras y que contigo solo quería conversación?

—Estaba medio dormida, pero acabas de hacer que me espabile. No se te ocurra decirme que quieres follarme, o te vas de aquí echando leches…

—No osaría… Quiero hacerte el amor…

—Carlos…

—Ana…

—Hace poco me aseguraste que si te rechazan, no vuelves a aparecer… No me obligues a perderte.

—¿Me rechazarías si te dijese que deseo hacer el amor contigo?

—No me obligues…

—Quiero amarte…

Ahora viene la parte, queridos lectores en que ella, o bien lo pierde o bien…

¿Qué pensaréis que hará Ana?

Como pista, os dejo con la canción que suena cuando la película ha acabado y Carlos se levanta y pone música.

Lo que escribo es vuestro y vuestra es la decisión. Esta vez, lo que yo piense que hará Ana, lo dejo única y exclusivamente navegando por los mares de mis pensamientos…

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5 thoughts on “ELLAS”

  1. Ana solo vivirá ese momento, se lo debe a si misma. Después se odiará a si misma y a él. El desaparecerá después de esto, hasta que de repente necesite a Ana de nuevo y al pasar por casualidad, quiera ver otra película y, Ana es posible que consiga dar dos vueltas a la llave antes de oír el timbre de la puerta y yo deseo que Ana lo consiga

  2. Buenos días, Aida.
    Ahí dejo mi final de ELLAS. Un saludo.
    …………………………………………………………….
    ─ Quiero amarte… ─ insistió Carlos con dulzura y derritiéndola con la mirada.
    ─ No me obligues… por favor ─suplicó Anan sin poder apartar la suya.
    ─ Quiero hacerte el amor…
    ─ ¿Y… las… otras…? ─receló ella.
    ─ A las otras las quiero y follo con ellas… ─comenzó a decir él─ Contigo…
    ─ Amar, querer, hacer el amor, follar ─le cortó ella, intentando controlar sus sentimientos─ Palabras distintas para una misma realidad: la pasión y después el vacío.
    ─ No lo es, Ana y lo sabes.
    ─ Llena ese vacío… -exigió ella.
    ─ Cuando quieres, follas… solo existe el deseo de poseer un cuerpo -comenzó Carlos.
    ─ ¡Exacto! Pasión y después nada, la más absoluta soledad ─bufó Ana, furiosa.
    Carlos le cogió una mano. Su calidez le hizo estremecer. Su furia se fue ahogando en el océano cristalino de sus ojos azules.
    ─ Carlos… mi… vacío… ─ suplicó ella, entrelazando su mano con la suya.
    ─ Cuando amas, haces el amor… existe el deseo de compartir, de compartir cuerpo y alma.
    ─ Eso… compartir… ─suspiró ella en tono azul─ ¿Y, después?
    ─ Vivir… Ana… vivir el amor ─susurró Carlos, acercando sus labios a los suyos.
    ─ Vivir el amor… así de fácil…así de complicado… ─ dijo Ana comenzando creer en ese azul esperanzador.
    ─ El amor es fácil, solo tienes que desear vivirlo, desear ser feliz ─insistió Carlos, rozándole los labios con los suyos.
    ─ Yo… deseo, Carlos… deseo…
    Ana entreabrió los labios sumergiéndose en su océano azul y envuelta por el aura de los ángeles.
    Fin.

    Yo sí creo que los cuentos infantiles no son solo cuentos. Supongo que soy un optimista o un romántico :))

    1. En Twitter y Facebook invité a mis lectores a que escribieran en el blog y mira, por este comentario en forma de continuación del relato, eres THE NUMBER ONE!!!!
      Un abrazo, BLEU.

      1. Buenas noches Aída.
        Tu blog, además de despertar emociones de todo tipo, tiene una alta carga de reflexión sobre situaciones humanas que normalmente pasaría de largo.
        Mi frase estrella de la película Mejor imposible es: “Tú haces que quiera ser mejor persona”. Me fascina como Melvin sufre dicha transformación poco a poco en primera persona incluso en contra de su voluntad.
        Bueno pues parafraseando dicha película, lo que transmite tu pluma hace que desee ser más humano, entendiendo como tal hecho, desear creer más en las personas.
        ¡Gracias por compartir tu creatividad!
        Y gracias por el título jajajajajaja A ver si alguien más se anima en hacer otro final, cedo mi título gustoso con tal de tener la oportunidad de leerlo 
        Un saludo.

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