RELATO CORTO

INEVITABLE

Con un desolado paisaje como testigo, salió a buscar el infinito. Ya nada de lo que conocía quedaba. Era la nada absoluta. Ni pasado, ni presente, ni futuro. La soledad no tiene color.
Por eso solo caminó y caminó hasta que llegó a la realidad absurda del fin que le esperaba. La mentira de miles de años se hizo insostenible tiempo atrás. Que todo acabara era inevitable. Ahora, lo único inevitable era el olvido.
Llegado al final de su camino no halló infinito alguno. Solo desolación. Los muertos no hablan.

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